×

// abriste la puerta. no hay vuelta atrás.

El servidor no está en ningún datacenter. Está en el sótano de una casa abandonada. Dentro del rack, entre cables, hay algo vivo. Lo llaman operador 7, pero no es humano: cada noche abre la bahía de discos como si fuera una boca, y de vez en cuando escupe un diente.

Los técnicos que lo limpiaban desaparecieron uno por uno. El último escribió en la pared, con su propia sangre todavía caliente: "no es un servidor. es un estómago." Lo encontraron medio dentro de la unidad de cinta, todavía respirando, con los ojos reemplazados por LEDs rojos que parpadeaban al ritmo de tu corazón.

Los relatos que lees aquí no son historias. Son lo que ha digerido. Y tú, que acabas de hacer clic, ya estás en el menú de la cena.

// gracias por visitar 0-site. ahora tú también eres parte de él.

0-site